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Hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing) en gatos

Hiperadrenocorticismo (síndrome de Cushing) en gatos

Síndrome de Cushing en gatos

El hiperadrenocorticismo, o comúnmente llamado síndrome de Cushing o enfermedad de Cushing, es causado por una producción excesiva de glucocorticoides, a saber, cortisol, por la glándula suprarrenal. Los glucocorticoides son hormonas corporales esenciales, pero cantidades elevadas crónicamente pueden causar enfermedades.

En aproximadamente el 80 por ciento de los gatos, la causa de la enfermedad es un pequeño tumor hipofisario en la base del cerebro. Este tumor secreta la hormona adrenocorticotrópica (ACTH o) que estimula la glándula suprarrenal para producir niveles elevados de cortisol. Este tipo de síndrome de Cushing también se denomina hiperadrenocorticismo dependiente de la hipófisis.

El 20 por ciento restante de la enfermedad de Cushing es causada por un tumor de la corteza suprarrenal, que es la capa externa de la glándula suprarrenal. Esto también se llama hiperadrenocorticismo suprarrenal dependiente.

La mayoría de los gatos con síndrome de Cushing son de mediana edad o mayores (promedio de 10 a 11 años) y aproximadamente el 70 por ciento son hembras. No hay predilección de raza. El síndrome de Cushing es una enfermedad rara en los gatos.

Más del 90 por ciento de los gatos diagnosticados con la enfermedad de Cushing tienen diabetes mellitus concurrente, comúnmente conocida como "diabetes de azúcar".

De qué mirar

Los signos clínicos más comunes del síndrome de Cushing felino están asociados con la diabetes concurrente. Estos signos incluyen:

  • Aumento de la sed
  • Aumento de la micción
  • Apetito incrementado

    Otros síntomas incluyen:

  • Piel frágil, fácilmente magullada o desgarrada
  • Pérdida de cabello simétrica
  • Abrigo de pelo pobre o sin peinar
  • Apariencia barrigada
  • Desgaste muscular generalizado
  • Letargo
  • Infecciones recurrentes
  • Aumento o pérdida de peso.
  • Diagnóstico de hiperadrenocorticismo en gatos

    El síndrome de Cushing no es un diagnóstico que debe hacerse únicamente sobre la base de pruebas de laboratorio. Tanto la información histórica como los hallazgos del examen físico son igualmente importantes para establecer un diagnóstico y dirigir las pruebas de laboratorio apropiadas. Dado que la mayoría de los gatos con síndrome de Cushing son diabéticos resistentes a la insulina, lo que significa que tienen una respuesta deficiente a la insulina, un diabético mal regulado puede provocar una sospecha clínica de hiperadrenocorticismo. Las pruebas de diagnóstico incluyen:

  • CBC (recuento sanguíneo completo)
  • Perfil bioquimico
  • Análisis de orina con cultivo y sensibilidad.
  • Evaluación de la presión arterial
  • Radiografías de tórax y abdomen.
  • Ultrasonido abdominal
  • Prueba de estimulación con ACTH
  • Prueba de supresión de dexametasona
  • Supresión combinada de dexametasona: prueba de estimulación con ACTH
  • Nivel de ACTH
  • CT (tomografía computarizada) o MRI (resonancia magnética) del abdomen
  • Tratamiento del hiperadrenocorticismo en gatos

    Las opciones de tratamiento para la enfermedad de Cushing felina son mucho más limitadas que en el perro.

  • La terapia médica ha demostrado tener un valor limitado en el control de la enfermedad. El tratamiento con o, p-DDD (lisodren) y ketoconazol son generalmente ineficaces. Un tercer fármaco, el metirapona, ha mostrado algún tratamiento exitoso ocasional.
  • El tratamiento quirúrgico es el tratamiento de elección en la enfermedad de Cushing felina. Dado que la enfermedad de Cushing dependiente de la hipófisis causa agrandamiento suprarrenal bilateral, la opción de tratamiento más efectiva es la extirpación quirúrgica de ambas glándulas suprarrenales. Esta es una cirugía difícil que requiere atención posoperatoria extensa, generalmente en una institución de referencia u hospital especializado.
  • Los tumores suprarrenales también deben tratarse quirúrgicamente con una adrenalectomía unilateral, o extirpación de la glándula suprarrenal afectada. Esta cirugía también debe realizarse en una institución de referencia con atención disponible las 24 horas.
  • Cuidados en el hogar

    Después de la extracción de ambas glándulas suprarrenales, los gatos continúan con la medicación por el resto de sus vidas. Siga las instrucciones de su veterinario con mucho cuidado al administrar medicamentos.

    Los gatos diabéticos casi siempre tienen cambios en sus requerimientos de insulina. Monitoree los cambios en el consumo de agua y la cantidad de orina producida.

    En el postoperatorio inmediato, se necesitan análisis de sangre frecuentes para controlar la glucosa en sangre y los electrolitos del gato. Los requisitos de insulina y los medicamentos orales deben ajustarse según las pruebas de laboratorio. Una vez estables, los gatos deben ser evaluados al menos varias veces al año.

    Observe cualquier debilidad, desorientación, letargo, vómitos o diarrea o cualquier cambio en la actitud de su gato.

    Cuidado preventivo

    No se puede hacer nada para prevenir la enfermedad de Cushing felina, pero saber si su gato podría estar en riesgo de la enfermedad de Cushing es importante para un tratamiento exitoso. El diagnóstico y tratamiento tempranos conducen a un mejor pronóstico.

    Si su gato es un diabético que es difícil de regular, el síndrome de Cushing (aunque raro) puede ser la causa.

    Información detallada sobre hiperadrenocorticismo en gatos

    Las glándulas suprarrenales son dos pequeños órganos endocrinos ubicados cerca de cada riñón. Las glándulas tienen dos partes separadas: la corteza (capa externa) y la médula (capa interna). La corteza suprarrenal es la capa responsable de la producción de glucocorticoides o cortisol. Normalmente, la producción de glucocorticoides de la glándula suprarrenal está regulada por funciones superiores en el cerebro. El área del cerebro llamada hipotálamo secreta la hormona CRH (hormona liberadora de corticotropina). La CRH estimula la glándula pituitaria para que produzca ACTH (hormona adrenocorticotrópica), que a su vez estimula la producción de glucocorticoides por la corteza suprarrenal. Los niveles elevados de glucocorticoides normalmente conducen a la supresión de la producción de ACTH, manteniendo así la homeostasis.

    En la enfermedad de Cushing felina, los niveles elevados de cortisol son causados ​​por un tumor hipofisario que produce un aumento de ACTH o por un tumor adrenocortical que produce directamente elevaciones en el cortisol. Los niveles crónicamente elevados de cortisol pueden predisponer a un gato a convertirse en diabético; causar atrofia muscular y debilidad; hace que la piel sea más frágil, incluso hasta el punto de magulladuras o rasgaduras con manipulación menor; causar supresión del sistema inmune; y cambios en la conformación del cuerpo.

    Otras enfermedades que pueden causar signos clínicos similares incluyen:

  • Diabetes mellitus. La gran mayoría de los gatos que tienen la enfermedad de Cushing son diabéticos. Si un gato no es diabético, es poco probable (pero posible) que la enfermedad sea cushingoide.
  • Acromegalia felina. La acromegalia o un exceso de hormona del crecimiento es causada por un tumor secretor de la hormona del crecimiento en la glándula pituitaria. Los gatos generalmente se presentan como diabéticos resistentes a la insulina con cambios conformacionales en el cuerpo. Los cambios típicos incluyen un aumento en el tamaño de la cabeza y la pata del gato. La mandíbula inferior también puede sobresalir.
  • Hipertiroidismo Los niveles elevados de hormonas tiroideas pueden hacer que los gatos coman y beban en exceso, orinen más y pierdan peso. Los gatos hipertiroideos también pueden tener mal pelaje y atrofia muscular generalizada.
  • La enfermedad hepática puede causar un hígado agrandado y un abdomen sobresaliente. Muchos gatos beben en exceso y tienen un pelaje pobre con enfermedad hepática.
  • Síndrome de piel frágil felina. El síndrome de piel frágil es una afección que hace que la piel del gato se vuelva más delgada y más débil. Puede estar asociado con afecciones metabólicas o neoplásicas. Su causa exacta es desconocida.
  • Diagnóstico en profundidad

    El diagnóstico del síndrome de Cushing felino es muy difícil de lograr con precisión. El diagnóstico siempre debe hacerse sobre la base de la sospecha clínica y luego apoyarse con los diagnósticos apropiados. La razón más común para sospechar el síndrome de Cushing felino es la diabetes resistente a la insulina. Las pruebas de diagnóstico que son importantes para evaluar un posible gato con síndrome de Cushing incluyen:

  • CBC El CBC evalúa el recuento de glóbulos rojos para detectar anemia y el recuento de glóbulos blancos para detectar cualquier anomalía. No hay hallazgos consistentes en el CBC son típicos en el gato cushingoide; sin embargo, el CBC sigue siendo importante para determinar cualquier problema que pueda estar asociado con la enfermedad. Se puede observar anemia y evidencia de infecciones crónicas.
  • Perfil bioquímico. La anormalidad de laboratorio más constante en la enfermedad de Cushing felina es un nivel elevado de glucosa en sangre asociado con la diabetes. La enzima fosfatasa alcalina, que a menudo se eleva en los perros, se eleva en aproximadamente 1/3 de los gatos, pero esto también puede ser elevado debido a la diabetes concurrente. Los gatos carecen de la isoenzima específica inducida por esteroides que se encuentra en el perro que produce el aumento de esta enzima. Otras enzimas hepáticas y colesterol también pueden estar elevados en el gato diabético cushingoide.
  • Análisis de orina con cultivo y sensibilidad. La mayoría de los gatos con síndrome de Cushing tienen glucosa en la orina, debido a la diabetes mal regulada. Esto, combinado con la supresión del sistema inmune, causado por los niveles elevados de cortisol, hace que el gato sea susceptible a las infecciones del tracto urinario.
  • Las radiografías de tórax y abdomen evalúan cualquier evidencia de cáncer metastásico. Sería raro visualizar un tumor suprarrenal, pero las radiografías siguen siendo un diagnóstico importante para obtener una evaluación general de la salud del gato.
  • Medición de la presión arterial. Las evaluaciones crónicas de los niveles de cortisol pueden conducir a elevaciones de la presión arterial (hipertensión).
  • Ultrasonido abdominal. Una ecografía abdominal es una ayuda diagnóstica muy útil para evaluar el tamaño y la forma del hígado, y especialmente de las glándulas suprarrenales. Una única glándula suprarrenal agrandada sería indicativa de un tumor suprarrenal primario. El agrandamiento bilateral sugeriría hiperplasia suprarrenal o agrandamiento debido a un tumor hipofisario.
  • Prueba de estimulación con ACTH. La hormona pituitaria ACTH se inyecta en el gato y los niveles de cortisol se miden antes y después de la inyección. Idealmente, el gato cushingoide tendría una respuesta exagerada a la ACTH, con un nivel post-cortisol elevado por encima de lo normal. Desafortunadamente, hay lecturas significativas de falsos positivos (gatos sin Cushing que dan positivo) y falsos negativos (gatos con Cushing que dan negativo). La prueba debe evaluarse con precaución.
  • Prueba de supresión de dexametasona. Normalmente, la dexametasona causa una disminución de la producción de cortisol por las glándulas suprarrenales. En los gatos con síndrome de Cushing, la supresión normal del cortisol generalmente no se ve cuando se usan dosis bajas de dexametasona. Las pruebas de supresión de dexametasona en dosis bajas en el gato requieren una dosis más alta de dexametasona que la que se usa comúnmente en perros, por lo tanto, se usa una prueba de dosis alta para intentar diagnosticar la enfermedad.
  • Prueba de supresión de dexametasona / estimulación con ACTH. Se ha descrito un protocolo para combinar ambas pruebas y puede proporcionar evidencia más sólida para un diagnóstico del síndrome de Cushing felino.
  • Niveles de ACTH. La medición de sangre directa de ACTH requiere un manejo adecuado de la muestra y un laboratorio especializado para analizar la muestra. Los niveles de ACTH no se usan para diagnosticar el síndrome de Cushing; más bien, son útiles para diferenciar el hiperadrenocorticismo pituitario del suprarrenal. Los niveles normales a elevados sugieren enfermedad hipofisaria dependiente. Niveles muy bajos de ACTH se correlacionan con un tumor suprarrenal primario.
  • La evaluación por tomografía computarizada o resonancia magnética de las glándulas pituitaria o suprarrenal es una herramienta útil para evaluar posibles tumores, pero requiere derivación a un centro especializado.
  • Terapia en profundidad

    El hiperadrenocorticismo felino es una enfermedad muy debilitante. Se debe intentar estabilizar cualquier enfermedad secundaria complicada antes de tratar la enfermedad de Cushing. Las infecciones concurrentes del tracto urinario requieren antibióticos. La diabetes a menudo es difícil de regular adecuadamente, pero se debe intentar estabilizar y disminuir el azúcar en la sangre a los niveles más seguros. Dado que el síndrome de Cushing felino es tan poco común, solo se ha manejado un número limitado de gatos. Se ha demostrado que la terapia médica con una variedad de medicamentos tiene un valor limitado. La opción quirúrgica parece proporcionar el mejor pronóstico a largo plazo para estos gatos. Las opciones de tratamiento que se han probado incluyen:

  • O, p'-DDD (Lysodren) es el fármaco más útil en el tratamiento del síndrome de Cushing canino. Desafortunadamente, los gatos son bastante resistentes a la droga, incluso a dosis altas.
  • El ketoconazol es un bloqueador enzimático que bloquea la síntesis de cortisol en personas y en perros. No es efectivo en gatos.
  • Metyrapone también es un bloqueador de enzimas y podría ser la terapia médica más efectiva en gatos. Desafortunadamente, se han probado muy pocos gatos con este medicamento, y el medicamento no está disponible fácilmente.
  • El tratamiento quirúrgico es la opción de tratamiento más efectiva. Desafortunadamente, muchos gatos cushingoides son candidatos quirúrgicos frágiles que requieren un control pre y postoperatorio muy cercano y requieren atención las 24 horas. Dado que el objetivo de la cirugía es eliminar una o ambas glándulas suprarrenales, se produce una disminución rápida tanto de los glucocorticoides elevados como de los mineralocorticoides normales, que son otras hormonas, específicamente la aldosterona, que se producen en la glándula suprarrenal y mantienen el equilibrio electrolítico. Esto conduce a la mayoría de las complicaciones metabólicas quirúrgicas y posquirúrgicas. Para minimizar este efecto, tanto la terapia de reemplazo de glucocorticoides como de mineralocorticoides se administran antes de la operación y continúan después de la operación. Si se sospecha un tumor suprarrenal y se confirma en la cirugía, se extrae la glándula suprarrenal única.

    Si se confirma la enfermedad de Cushing dependiente de la hipófisis, se extirpan ambas glándulas suprarrenales. Los líquidos intravenosos se administran de forma agresiva, así como la nutrición intravenosa. En el paciente diabético, el azúcar en la sangre debe controlarse cuidadosamente y se administra insulina regular de acción rápida según sea necesario. Los antibióticos postoperatorios se administran comúnmente, ya que la sepsis (infección de la sangre) es una complicación común. Los electrolitos en la sangre (específicamente el potasio, el sodio y el cloruro) deben controlarse de cerca y ajustarse la medicación para estabilizar sus niveles. El manejo del gato postoperatorio es un desafío y generalmente requiere atención especializada.

  • Cuidados en el hogar del gato con enfermedad de Cushing

    El tratamiento óptimo para su mascota requiere una combinación de atención domiciliaria y profesional. El seguimiento puede ser crítico, especialmente si su mascota no mejora rápidamente. Administre todos los medicamentos recetados según las indicaciones. Avise a su veterinario si tiene problemas para tratar a su mascota.

    El tratamiento quirúrgico para extirpar ambas glándulas suprarrenales en el gato con enfermedad de Cushing crea otra afección, la enfermedad de Addison (hipoadrenocorticismo), que requiere medicamentos de por vida y un control muy estricto.

    Se requerirá la terapia con glucocorticoides con prednisona ya que su gato ya no produce cortisol. Por lo general, es posible disminuir la dosis de prednisona a dosis de mantenimiento muy pequeñas. Al disminuir la dosis, es importante controlar el aumento de letargo, anorexia o debilidad. Notificar a su veterinario y aumentar la dosis de prednisona generalmente mejora los síntomas si son causados ​​por una deficiencia de cortisol.

    Además, se requiere una terapia de reemplazo de por vida con el mineralocorticoide, acetato de fludrocortisona (Florinef). Este medicamento mantiene el equilibrio electrolítico normal de sodio, potasio y cloruro. Se necesitan análisis de sangre frecuentes, especialmente durante las primeras semanas después de la operación. Los ajustes en la medicación se realizan en función de los resultados del electrolito. Florinef aumenta si el potasio en la sangre está elevado. Si es necesario, se puede agregar sal a la dieta para elevar los niveles de sodio y cloruro en la sangre.

    Los mineralocorticoides inyectables (pivalato de desoxicorticosterona o DOCP) se pueden administrar como una inyección mensual en lugar de los medicamentos orales diarios.

    Como la mayoría de los gatos son diabéticos, será necesario seguir de cerca el nivel de azúcar en la sangre. Una vez que se controla la enfermedad de Cushing, es común que los requerimientos de insulina disminuyan drásticamente. Esté atento a los cambios en la bebida, la micción y la actitud. Deberá trabajar en estrecha colaboración con su veterinario para disminuir las dosis de insulina y evitar un evento de hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en la sangre). Esté atento a debilidad, desorientación o convulsiones, ya que pueden indicar un bajo nivel de azúcar en la sangre.

    Después de las primeras semanas después de la operación, el pronóstico a largo plazo es bueno.